A nadie parecía importarle que ella les cogiese los vasos y los cigarrillos. Si hubiese sido otra persona se hubiesen molestado, pero como lo hacía ella, era como un privilegio. O quizá no se atrevían a protestar.
¿No te ha pasado nunca que conoces a alguien y piensas inmediatamente "Quiero ser esa persona, quiero parecerme a ella, pensar como ella y causar el mismo efecto que ella..."
A esta chica no le importaba nada. Todas las normas, todas las cosas que debes y no debes hacer, los modales, todo: nada de eso la importaba. Si algo no le gustaba simplemente no lo hacía. Si lo hacía, estaba bien. No tenia que decir por favor o gracias. No había que ofrecerle nada: todo era suyo de antemano. Era ella misma más que lo que ninguno había sido nunca. Tan pronto como la vi, supe que
quería ser yo misma tanto como ella era ella misma.
Precioso blog :)
ResponderEliminarMe gustas. Te sigo.
http://littlecarrousel.blogspot.com/
eres preciosa, vicki
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